Ríos aseguró que se estima que la inversión total del proyecto sea superior a US$3.500 millones. El dinero se irá ejecutando en la iniciativa de forma progresiva y “de acuerdo al movimiento del mercado”.
Su importancia radica en que será un punto clave para la conexión de los puertos de Asia con los de América del Sur: se espera que redistribuya la carga de países de la región hacia el país asiático. Chile, Ecuador, Colombia y Brasil serán algunos de los beneficiados. El tiempo de traslado de productos entre ambos continentes se reducirá de 35 a 23 días.
La capacidad del puerto será colosal, pues tendrá la capacidad de recibir embarcaciones con 25.000 contenedores TEU. Se prevé que el movimiento de este tipo de contenedores aumente entre tres y nueve millones. La Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, estima que durante el primer año de operaciones habrá un tránsito de 750.000 contenedores. Analdex asegura que el puerto también representa una oportunidad para la integración de Perú y Colombia para fortalecer la Iniciativa de la Franja y Ruta, una propuesta para fortalecer los lazos comerciales y marítimos entre Asia y la región.
Una empresa China está detrás de la operación mayoritaria del Puerto de Chancay: se trata de Cosco Shipping Port Limited, organización que cuenta con una participación de 60%. El otro actor empresarial que completa la unión para hacer realidad el proyecto es Volcan Compañía Minera, peruana dedicada a la producción de zinc, plata y plomo y cuya participación en el puerto es de 40%.
Zhu Jingyang, el actual embajador de China en Colombia, aseguró que hay muchas preguntas sobre el porqué de la inversión dirigida a Perú y no a Colombia. “No se piensa en que es una consecuencia de la política anterior del país de mantener distancia con China, de no incorporarse a la nueva Ruta de la Seda. Ahora que Colombia ha subsanado esta desventaja, creo que hay buenas noticias en camino”, dijo.
Cuéllar aseguró a finales del año pasado que el Puerto de Chancay será un complemento para el de Buenaventura. Dijo que “no nos va a quitar carga porque movemos cerca de un millón de contenedores” y la entrada en operación no quitará competitividad a la empresa. El directivo aseguró que es un buen momento para hacer negocios con Asia y acercar más a Colombia a China, de una forma comercial.
“Va a haber una mayor facilidad en el intercambio de productos. La línea naviera Cosco va a tener más servicios con Suramérica; antes tenían dos directos, mientras que su competencia estaba por el orden de cuatro o cinco”, explicó.
Brasil, si bien se beneficiará del proyecto, tiene retos a superar. El transporte de productos agrícolas desde las principales regiones hasta la costa peruana plantea atravesar la Amazonía y los Andes, una ruta con vías deficientes.
Fuente: Editorial La Republica, sábado, 31 de mayo de 2025